jueves 5 de noviembre de 2009

hola

sábado 12 de septiembre de 2009

Chicken a la carta

Bueno es sabado de fiestas a las 15:45 y todavia no he comido, y ahora la verdad es que me va a costar hacerlo despues de haber encontrado por pura casualidad este video, y esta página donde hay un monton de videos y cosas interesantes. Bueno el video en cuestión es de la edicion 56 del festival de cortos de Berlin, y no quiero deciros del todo que sucede en el porque perderia parte de su impacto, solo tengo que decir que apesar de todo siguen buscando a Dios, y que lo encuentran alrededor de una mesa, aunque no todos dispongan de ella, creo que es impactante que apesar de todo se sienten a la mesa juntos como podemos hacer nosotros pero con una pequeña diferencia, no hay comida digna también creo que resume mucho nuestras vivencias en el campo de trabajo ya que nosotros ibamos por la vida sin ver a los más necesitados pendientes de nosotros y si traspasamos la puerta trasera, el campo de trabajo, encontramos una realidad muy distinta encontramos a los más necesitados y sobretodo y en ellos encontramos a Dios.

http://www.cultureunplugged.com/play/1081/Chicken-a-la-Carte

lunes 24 de agosto de 2009

Algo para el recuerdo...no estamos solos

Secciones - Opinión
Escrito por Gloria Mateo
Martes 14 de Abril de 2009 10:58

Zaragoza.

La Parroquia de Ntra. Sra. Del Carmen, situada en uno de los puntos más céntricos de Zaragoza, en una encomiable labor de dedicación a los desfavorecidos, atiende diariamente en su comedor social a 122 personas que tienen muy pocos recursos económicos. Durante el año 2008 repartieron un total de 39.718 comidas. Esta labor se lleva a cabo con la cooperación de un número de voluntarios que se encargan tanto de la cocina como de que todo discurra en perfecta armonía, consiguiendo la máxima eficacia.


Me recibe con amabilidad y contesta a mis preguntas, D. Vicente Aranda Guillén, sacerdote y Delegado Parroquial para la acción social. Me indica que, además, se entregan de 20 a 30 bolsas de comida al día. Como bien se expresa él mismo en su artículo de la revista de la parroquia, “La compasión nos debe seguir llevando a conductas de ayuda, la indignación a la búsqueda de justicia, el sentimiento de dignidad para todos, al esfuerzo por hacerla respetar”.

En este comedor, desde las 7 de la mañana, una larga fila espera en la puerta para coger turno de acceso. Todos ellos llevan consigo su correspondiente tarjeta acreditativa. La edad mínima que se requiere es de 18 años.

Decir que hay un perfil definido de los que carecen de recursos sería faltar a la verdad. En estos tiempos, con tanto desempleo y pocas ofertas de trabajo, el número de personas que buscan tener una comida que llevarse a la boca ha ido en incremento. La crisis está afectando a demasiada gente y la solidaridad es necesaria para atender, al menos en parte, las carencias físicas que se puede. Las otras, las del interior, ésas que nose perciben a flor de piel y que también, en ocasiones, van aparejadas a aquéllas, tampoco se dejan de lado en esta parroquia.

Desde el respeto, y sabiendo que son seres humanos a los que la caricia de una vida favorecida les ha sido negada, me acerco, pues, a la fila.

Hablo con una señora de 44 años. Al lado, su hijo de 18. Los dos chilenos. Ella vino a España a ver a otra hija y enfermó. Tras hacerle una operación de histerectomía total, ha trabajado hasta el pasado 22 de Diciembre como auxiliar de geriatría en una residencia. Poco a poco se dio cuenta –dice- de cómo no se trataba con consideración a los ancianos y al comentarlo a la dirección, la despidieron. En estos momentos, ya no cobra subsidio de desempleo y busca un nuevo trabajo. Su hijo, un chico sano en todos los sentidos, está terminando los estudios secundarios y quiere trabajar como militar. Ninguno de los dos se siente indigno por solicitar comida.

Salvador Morro Font, de Segorbe (Castellón), me da su nombre y apellidos e, incluso, me permite que le haga una fotografía, puesto que considera que no es ninguna vergüenza el ir allí porque no cobra absolutamente nada tras haber tomado una mala decisión: estaba trabajando en una empresa con contrato indefinido y otra persona le ofreció más sueldo. Él accedió, y su nuevo jefe lo despidió a los 14 días al no irle el negocio bien. No obstante, como en el anterior trabajo su baja fue voluntaria, en estos momentos, a pesar de que tiene cotizados 36 años en la Seguridad Social, ni siquiera puede cobrar el subsidio de mayores de 52 años. Todos los días busca trabajo, todos. Pero no encuentra absolutamente nada. No desespera y en sus ojos queda todavía un brillo de confianza por encontrar un mañana que le sea más benévolo. No ha tenido una vida fácil. Desde los 15 años ha trabajado y atendido a su madre hasta que ésta murió de Alzhèimer. Se siente orgulloso de que no ha caído en las garras de las drogas. Va con la cabeza alta.

Finalmente, me acerco a un joven de 36 años, bien parecido, viste traje, y al que, en alguna ocasión, cuando he pasado por delante de la parroquia lo he visto siempre leyendo un libro. Accede sin ningún inconveniente a hablar conmigo. Me cuenta que es de Lanzarote y que en estos momentos, como muchos de sus compañeros, no tiene trabajo. Es cocinero. Duerme todas las noches en un cajero. Está esperando que en otra institución le permitan tener alojamiento durante 6 días para poder descansar en condiciones. Añade que tenía un negocio, y que estuvo casado, pero se separó porque encontró a su esposa manteniendo relaciones con otra persona. Abandonó las Islas. Ahora, en el momento en el que tiempo mejore, quiere marcharse para Andalucía. Espera al menos, de cara al verano, trabajar en lo suyo.

Son sólo cuatro ejemplos de entre tantos otros que esperan pacientemente. Mis interlocutores van aseados y se preocupan por su higiene y vestimenta. La persona que me ha comentado que duerme en un cajero, nadie que lo vea por la calle podrá pensar tal cosa. Me hablan de que la comida es buena, que el servicio es impecable, que hay mucha limpieza y una gran atención por parte del personal de la parroquia. Quizá, me dice uno de ellos, algunos no saben apreciar lo bien que nos dan de comer.

¿Por qué cogéis número?- pregunto. Y contestan que el estar de los primeros les permite seleccionar una mesa y compartirla con aquéllos con los que se puede mantener una conversación. No todos están sobrios ni en condiciones. No todos van limpios. No todos.

Así transcurre otro día más en el caminar lleno de riscos ariscos de estas personas.

Ojalá que el trabajo fluya, para que muchas de estas vidas que todavía son recuperables, en la medida de lo posible, se normalicen. No podemos ni debemos mirar hacia otro lado. Aunque no estemos en esas filas, somos responsables de estas situaciones.

¡Magnífica labor la de la parroquia de Ntra. Sra. de Carmen!

Agradezco, en nombre de este periódico, la amabilidad y deferencia con las que he sido tratada. Muchas gracias.

FUENTE: http://nosquedalapalabra.com/index.php?option=com_content&view=article&id=232&catid=3&Itemid=10

miércoles 24 de junio de 2009

Ante todo persona

Siempre he sido una persona muy práctica, que no acostumbra a comprar cosas a no ser que las necesite (reconozco que a veces creo necesitarcosas verdaderamente inútiles) y con pocas habilidades para el regateo.
Por eso no recuerdo haber comprado nunca a ningún vendedor ambulante repleto de "cosas" "made in china".
La otra noche mientras cenaba con unos amigos en la calle, en plenas fiestas de Alicante, casi a las 12 de la noche, se acercó un vendedor. Era un chico, joven, de color, cargado de una gran bolsa blanca que aparentaba muy pesada y con una especie de "corazonesluminososybrillantesagarradosaunpalo" que hacían luces y que desconozco para que servian.
Pensé en lo cansado que debía estar, después de todo el día y de todos los rechazos, me acordé de Demba (I campo).
En la cena había un bebé de unos seis meses que se quedó alucinado con las lucesde aquel invento, y para mi sorpresa, aquel chico le dedicó una gran sonrisa y empezó una especie de juego con el bebé, acercándole los corazones y dejándole que los intentara atrapar para a continuación apartárselos un poco.
Nos quedamos encandilados en la mesa. Me pareció un gesto tan bonito, tan amable. No pidió que le comprásemos y se marchó antes de que aquel juego pidiese una pregunta a nivel personal que le comprometiese.
Me dió que pensar, me habló de su humanidad, de su sensibilidad, de que es persona.
Otros aseguraron que no debería haber salido de su país.

martes 16 de junio de 2009

CADA LOCO CON SU TEMA.....

HOLA A TOD@S DE NUEVO: siento mucho el silencio, pero como dice Mafalda, las cosas urgentes le quitan tiempo a las importantes. me alegro mucho de que el III campo de trabajo vaya adelante, y seguro que es una experiencia interesante y profunda... como las anteriores...

Y yo sigo dando la "paliza" con mis temas, y no, esta vez no es la comensalidad; ahora me refiero al CONSUMO RESPONSABLE. además de leer EL LIBRO NEGRO DE LAS MARCAS, Noemí me está acompañando para descubrir nuevas fuentes de información.

esta vez, quería compartir con vosotros una revista, que está en internet, y que se llama OPCIONS. aquí tenéis el enlace: http://www.opcions.org/cast/como.html

La edita un colectivo que se dedica a investigar sobre distintos objetos de consumo (como la pasta de dientes, los detergentes, las zapatillas de deporte, el aceite, el pan, la leche, la cerveza...) haciendo un estudio de quién lo fabrica, qué repercusiones tienes, cómo se fabrica...

es un poco densa de leer... pero merece la pena, para ser conscientes de tantas mentiras que nos quieren meter a presión... LA VERDAD OS HARÁ LIBRES!!!!!

domingo 14 de junio de 2009

Me emocioné


Esa fue la sensación, emoción.
El programa de antena 3, El Secreto, del pasado día 11 me emocionó. Fueron muchos recuerdos juntos. La verdad es que todo lo que salió reflejado lo conocía, había pasado por todos esos sentimientos que pasaba el Sr. Bellvis, pero me emocionaban los recuerdos de los dos Campos de Trabajo que he podido vivir.
Recordé la encuadernación con Victor. Yo no la hice pero recuerdo las sonrisas y alegría de todos los que pasasteis por ese taller, las ganas de repetir, las lágrimas después de haber descubierto el Centro de rehabilitación… Me gustó mucho saber que otros también tienen las ganas de abrazar a los que luchan por cambiar y decirles que ‘eres un tío cojonudo’. Muchas veces he tenido las ganas de hacerlo yo también durante nuestra experiencia del Campo.
Muchos recuerdos de los dos veranos. El miedo de la primera noche, la sensación de no saber hacer las cosas el primer día, la sonrisa de los que se acercan a ti, el riesgo recompensado, gastarte unos eurillos para los otros en una cosa sencilla (una pulsera, un pequeño regalo…), el sentirte vacío ante la experiencia de vida de los otros, las ganas de cambiar el mundo con un pequeño gesto, la despedida triste que nunca es definitiva porque siempre dices en el corazón volveré…
Creo que he tenido mucha suerte de poder hacer esa experiencia de encuentro con los que han tenido menos suerte que yo en la vida durante dos veranos. Al Sr. Bellvis parece que le ha cambiado la vida.., a mi también. Esta fue la razón de emocionarme.
(Dejo para otro comentario con más tiempo y más reflexión la utilización mediática de la solidaridad, eso no me emocionó)

martes 9 de junio de 2009

Detalles que cambian el mundo

Lo primero es pedir disculpas por mi larga ausencia. Los coordinadores del III Campo detrabajo me han autorizado para seguir escribiendo,jeje, pero no he tenido mucho tiempo.
Os quiero regalar un video, que he descubierto hoy gracias
a mi hermano y al facebook (Quien me lo iba a decir!) Estoy convencida de que para cambiar el mundo no hacen falta grandes proyectos multimillonarios (Que también) si no pequeños gestos. Y como hemos vivido en el campo de trabajo, los pequeños detalles hacen felices a las personas, y las cambian.
En el campo de trabajo descubrimos al Señor, justo en esos pequeños detalles recibidos: palabras, gestos, ragalos, sonrisas, abrazos...
Espero que disfruteis del video. Los cristianos estamos llamados a vivir con actitud cristiana, desbordando amor por nuestros poros. ¡Que dificil!

video
Un abrazo!