domingo 20 de marzo de 2011

Imágenes


Hace mucho tiempo que comenzó este blog. Fue una idea para motivar, para expresarse, para dar a conocer y acercar la realidad de los últimos a un grupo de jóvenes. Gracias a los que comenzasteis con aquel lejano Campo de Trabajo II. También quiso ser una ventana de participación, de propuestas alternativas de vida, de proyectos diferentes para otro mundo posible… Todavía seguimos en ello pero… 
Detrás está un Campo de Trabajo que ha sido durante cuatro años lugar de encuentro con los últimos, ‘sagrarios’ vivos de Aquel que nos convoca. Hoy he encontrado en la red, aquí al lado, un video que dejo aquí para que todos los que os asomáis sepáis que hay detrás de esta pequeña ventana cada mes de agosto.

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domingo 6 de marzo de 2011

La importancia de tejer


 
Algunos hablan del umbral a partir del cual uno es pobre o no. Es aquel límite que discrimina el que es pobre, que impone una separación entre unos y otros según su nivel de pobreza o de recursos que se tienen para vivir. Siempre es un cálculo cuantitativo basado en ingresos, posesiones y ‘teneres’. En el fondo habría mucho que hablar de ello ya que quizá muchos pobres se consideren ricos y muchos ricos verdaderamente pobres. Pero esto no suele ser así. Cáritas elabora periódicamente uno de estos informes, diciendo el número de españoles que estamos o están, mejor dicho, en el grupo de los pobres. Se pone una cifra de ingresos, unidad familiar, cargas, hijos, personas a su cargo… y luego se anuncia: en España hay más de ocho millones de pobres. Quizá ya lo hayamos superado con todo este jaleo de la crisis.

La línea entre una grupo de millones y otro es inapreciable, es una línea que se puede traspasar con facilidad. Iba a escribir de un lado a otro, pero… Creo que es más fácil en una de las direcciones. Este es el dibujo. La línea de la pobreza es tan fina que se puede traspasar sin darnos cuenta. Nos descolgamos de los de arriba, la cuerda ya no puede aguantar más y caemos en el abismo del paro, de la calle, de mirar cada céntimo como garantía de seguridad para el día siguiente. En esta época de crisis este pequeño filamento de la cuerda que está todavía sujetando el peso y la carga de nuestro existir está más próximo a romperse, a dejarnos caer. ¿Qué hacer?. Creo que sin ser sencillo es la única solución: tejer más cuerda. Generar pequeñas estructuras de relaciones sociales que nos puedan sostener: asociaciones, familia, amigos, comunidad de vecinos, voluntariados, austeridad compartida… Todo esto llevará a hacer un poco más sólida la cuerda. En definitiva tejer cuerda. La cuerda no depende sólo de lo económico, si fuese así no nos aguantaría tanto tiempo. Lo que nos aguanta es el tejido social que vamos generando día a día. Esto es la base de toda lucha contra la pobreza: generar comunidad y compartir. No hay otra manera de salir de ella. Partir de la sinceridad a la hora del diagnóstico de la realidad, reconocer y planificar la necesidad de cambios y adelante con la cabeza levantada asumiendo nuestra realidad y sin generar necesidades que no podamos cubrir. Por esa misma razón algunos de los que pensamos que son pobres no lo son y al contrario. La riqueza y la pobreza necesitan también un análisis desde otros indicadores.

¿Qué ha pasado con los que están en la calle, con los sintecho? ¿Por qué han llegado a esa situación? Yo creo que el día que esa cuerda estaba en la situación de la imagen que ilustra este comentario no pudieron tejer, se encontraron solos, no supieron pedir ayuda, habían ‘malgastado’ las herramientas del tejer o las habían perdido, a algunos se las habían ‘robado’. No es suficiente un plato de comida caliente o una ayuda económica para poder cruzar la línea en dirección contraria a la que les empujó a estar así. Debemos ayudarles a tejer soga, a construir andamiaje que sea sostenible. Es la clave. ¿Cómo? Con un patrón, con paciencia, con la ayuda de Dios, con exigencia y compromiso. Poniendo a su alcance las herramientas de tejer que perdieron un día. Herramientas que comienzan con una sonrisa desde el otro lado, una guía, una mano tendida incondicional, un tiempo para sostener, unos recursos para educar, una compañía para apoyarse… Herramientas que a todos nos sostienen y que ellos perdieron un día y que cuando el hilo que nos sostiene se estaba a punto de romper no encontraron.

¡¡Vamos a tejer juntos para no caer en el abismo del sin sentido!!

miércoles 23 de febrero de 2011

Casa Abierta


No hay mucho que comentar.
Lucía me mandó la dirección.
Rafa escribió el artículo.
Este rincón es para él, para ellos, para todos.
Conoced, amad...

Leed este comentario de Rafa. Gracias Rafa. Pinchad aquí. 

Muchos recuerdos.
Sentimientos.
Nombres.
Personas.
Momentos. 
Historia.
Vida.
Detalles.

domingo 20 de febrero de 2011

Espejo de la crisis


‘Su familia aprovechó una de las pocas paredes que sigue en pie de un edificio sin techo para cubrirlo y acondicionarlo como hogar’

Cualquier cosa es buena para comenzar un hogar.
Una pared, un apoyo, un resto de lo anterior vivienda…
¡¡Cuántas cosas necesitamos nosotros para vivir!!
Una pared, unos cartones,
unos plásticos, un compañero…

Los asentamientos de personas sin hogar siempre han existido. Muchos de ellos se han reducido a la mínima expresión. Algunos se han convertido en ‘supermercados’ de muerte en las grandes ciudades, estos convierten a muchos jóvenes en personas sin techo. No quiero hablar de estos, ya lo hacen los programas de televisión para llenar parrilla de cierto sensacionalismo. La crisis está produciendo por la perdida del piso, la imposibilidad de pagar la hipoteca, la perdida de recursos para pagar un alquiler, etc que  muchos de esos asentamientos vuelvan. Personas que tenían un trabajo, una habitación, una vivienda… encuentren en un simple tabique en píe el inicio de su ‘nuevo’ hogar, lugar de encuentro, de intimidad y de ‘seguridad’.

jueves 17 de febrero de 2011

Comida


Una de las cosas que impresiona del Campo de Trabajo en la Obra Social de El Carmen durante el verano es la comida. Primero la necesidad con la que se acercan los que vienen a comer. Un plato caliente y un poco de pan, un postre y quizá un dulce. Impresiona la cola y la paciencia para recoger su bandeja. Quizá menos, pero también se valora siempre positivamente, el orden de los alimentos en los almacenes y frigoríficos, la calidad de los mismos, el cuidado de lo que se prepara y da a los comensales. Esto, como las fechas de caducidad de las latas, es importante y tenemos que estar atentos cuando asumimos esta tarea. Todo esto también habla de la manera como mirar al que se acerca a nuestra casa: ordeno, clasifico, elijo lo mejor… viene a comer mi hermano.
Estos días pasados leí una noticia que me impactó y me hizo pensar en el contraste. Esclavizados por sus propios compatriotas, explotados y amenazados por los suyos. Privados de toda dignidad por otros como ellos y nosotros. ¿Quién soy yo para tratar a un hermano como a un perro? El título del artículo era demoledor: ‘Les daban comida para perros’. No sólo eso, en el artículo en cuestión se lee: ‘los alimentaban «con restos de comida que cogían en los contenedores de basura. Las dos comidas diarias que le facilitaba la organización eran a base de productos caducados y carne no apta para el consumo humano -para animales domésticos y de compañía- también caducada»”
El afán de enriquecimiento, la falta de respeto por el otro, la ansiedad por tener y las ansias del dinero hacen que se pisotee, maltrate y denigre al hermano. Nada más lejos del proyecto de Dios para la humanidad: ‘haré de vosotros una gran familia’. Tenemos que cambiar el corazón, los sentidos y el centro de nuestro proyecto de vida. No puede ser que todo valga en el trato y relación con los otros. No vale todo: hay cosas que son imperdonables.

domingo 13 de febrero de 2011

Historia de Lucía


No hay mucho que comentar, sólo escuchar y disfrutar la canción. Ponerse en el lugar del otro es dar plenitud a la Ley. El resumen de la canción es volver a recordar el comentario del amigo Víctor: estaban ahí y no los veía, ahora cada mañana los veo. Están ahí, nuestros hermanos Bienaventurados de Dios, herederos de la tierra que ahora viven en los puentes, como Lucía, o en los bancos del paseo. Sólo tenemos que mirarlos… una pequeña cosa los llevó a ese lugar próximo a nuestra casa, una pequeña cosa, gesto o sonrisa los puede sacar de ahí y conducirlos al palacio de la dignidad.
Luís Guitarra escribió esta canción basada en una historia real. Veía a Lucia cerca de su casa, se acercó, le cantó... después de unos cuantos años la encontró de nuevo en una residencia de ancianos, la volvió a ver, le cantó… vivía con dignidad de hija de Dios. Bienaventurada Lucía. 

video

Lucía de joven tenía,
tenía una vida corriente,
y ahora la ves escondida
debajo de un puente.
El mismo que cruza Lucía,
la niña del barrio de enfrente,
que sólo le pide a la vida
un poquito de suerte.
La suerte que tuvo Lucía
no se parecía a ninguna otra suerte.
Lucía muere cada día
al pasar la gente.
¡Qué sola la vieja vivía
sabiéndose tan diferente
de aquella pequeña chiquilla
de paso impaciente!,
que todas las tardes veía
volver a una casa decente.
Le espera una cena sencilla
y un baño caliente.
El agua que baña a Lucía
es el agua fría que tiene la fuente;
acaso esta noche se bañe
en algún aguardiente.
Lucía de joven tenía,
tenía una vida corriente.
Quién sabe por qué en su agonía
se aferra al presente.
Sentada entre cajas vacías
la pena se arruga en la frente;
los labios murmuran poesías
de forma incoherente.
Han ido pasando los días,
la pobre Lucía ha perdido su mente
y sueña con la fantasía
del que vive ausente.
Y mientras que al nacer el día
la niña Lucía es la Bella Durmiente,
la Bruja es la vieja que vive
debajo del puente.

miércoles 9 de febrero de 2011

Suceso



Es una noticia tremenda. Llena el corazón de desgarro, de pena y de enfado. No puede existir esto, no podemos permitir que eso pase, es muy duro para los padres perder a cuatro niños en un incendio. Hasta aquí todos de acuerdo, creo que cualquier persona con un poco de sensibilidad debería sentirse triste y afectada por ello, pero…
No puede decir uno de los responsables políticos (el alcalde de Roma) ‘malditos campamentos’. Los campamentos de chabolas, de itinerantes,  no son malditos. Para ellos  son lo único que tienen. ¿Por qué son malditos? ¿Por qué ensucian el nombre y la imagen de su ciudad o porque no viven con la dignidad que merecen? Si es por lo primero, vaya corazón. Por una u otra razón los considera malditos. por lo tanto, no los permita. Si es así búsqueles un hogar. Si es así abra puertas de su ciudad a estas personas sin hogar. No se fije en ellos sólo cuando salen en el periódico pro una desgracia.
Para arreglar la frase añade: "No podemos permitir que la gente continúe viviendo en chabolas de plástico donde cualquier chispa basta para que se conviertan en crematorios al aire libre". ¿Sólo le preocupa que se incendien? Mientras no se quemen ¿No pasa nada? ¿Dónde queda la dignidad de las personas? ¿Dónde está el derecho a una vivienda digna?
Estas personas de campamentos itinerantes también son personas sin techo, sin hogar. Las olvidamos a la hora de hacer una análisis o estudio de los sin techo. Están ahí, son hijos de Dios, personas con toda la dignidad de criaturas del Creador. No podemos olvidarnos. Familias que trabajan en las ferias, etnias dónde el moverse de un sitio a otro es parte de su vida, familias que se mueven de un sitio a otro buscando un lugar mejor donde vivir.
El suceso al que me refiero pasó en Roma. Pero…  ¿no sucede igual en nuestro pueblo o ciudad? Decía mi abuela: ‘sólo nos acordamos de San Bárbara cuando truena’.